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Recomendaciones
generales para facilitar,
en el seno de la familia, la creación del gusto
por leer.
- Cantarles
a los niños desde muy pequeños, y
acostumbrarlos a los juegos orales de origen tradicional.
- A
partir del momento en que sean capaces de seguir
el hilo de una lectura, leerles habitualmente, de
manera efectiva, textos apropiados para ellos según
su edad (poesía y narraciones).
- Acostumbrarlos
a ver a sus mayores leyendo y comentando libros.
- Si
ya saben leer, dejar libros apropiados al alcance
de ellos.
- Realizar
con ellos juegos y competencias que impliquen la
lectura.
- Dejarlos
escoger sus lecturas cuando quieran hacerlo, sin
presionarlos.
- Interesarse
en sus lecturas para comentarlas con ellos en diálogos
constructivos, respetando sus gustos y opiniones.
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Nótese que la segunda de las recomendaciones anteriores se refiere a poesía y narraciones. No quiere esto decir que la lectura deba limitarse a la literatura artística, pues también son valiosas las lecturas informativas y didácticas que, de hecho, el niño tendrá que enfrentar en su proceso escolar y luego quizás en su vida profesional. Lecturas didácticas acerca de la naturaleza, por ejemplo, pueden ser muy estimulantes y contribuir no sólo al conocimiento sino también a la formación de una sensibilidad ecológica que a fin de cuentas es desde luego humanística. Pero la literatura artística, y en especial la poesía y la ficción narrativa, es la que incide en forma más abarcadora y profunda en la formación integral de la persona en términos de emocionalidad, sensorialidad y pensamiento. Y es esta formación integral, precisamente, la que tiende a verse relegada en el mundo moderno, marcado por una prisa y una competitividad que privilegia fuertemente las lecturas de sentido pragmático, utilitario. |
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