Primero fue la poesía

Aramis Quintero
Escritor cubano

Cuando se habla de la lectura infantil y juvenil, y de la literatura para esas edades, la mayor parte de las veces se piensa, como bien sabemos, en la narrativa. Las historias. Ciertamente, la pasión de contar y escuchar historias es poderosa y ancestral. Pero suele olvidarse que mucho antes de que el hombre pudiera y necesitara hilvanar una historia, ya emitía, presumiblemente, sonidos cuyos ritmos y modulaciones, regidos por la emotividad, las sensaciones, los instintos, estaban ya en camino de lo que iban a ser las lenguas diversas, pero afines, de la plegaria, el canto, el conjuro, la poesía. Antes que las historias, la poesía. Pero no es un asunto cronológico. Es cuestión de esencias y raíces del espíritu. Antes que la razón que urde tramas, están las emociones, sensaciones e instintos que tejen los sonidos e imágenes de esa expresión raigal que es la lírica. Y hoy por hoy, la atrofia de la lírica, de la poesía en nuestra vida, podría ser un modo de explicar, como causa y efecto,  algunas de las peores características del mundo en que vivimos.

23 de septiembre del 2004