La venganza de la vaca

venganza de la vaca
Autor: Sergio Aguirre - Escritor
País: Argentina
Editorial: Norma
Colección: Zona libre

Un grupo de adolescentes, reunidos en una vieja casa en el campo, empiezan a evocar recuerdos. Carlos cuenta una historia que le pasó durante vacaciones en su casa del campo. Ese verano, se sintió atraida por una chica muy callada que trabajaba de garzona. De a poco, logró acercarse a ella hasta sentir que su atracción estaba correspondida. Y una noche, sucedió lo que debía suceder:
“Ni bien estacioné, Clara hizo el gesto para abrir la puerta del auto mientras me decía “Chau, Carlos, hasta mañana.” Fue un movimiento rápido: con la mano apenas apoyada en la nuca, la hice girar y la besé.
No puedo explicarlo con palabras, pero en ese momento sentí que había en ella algo monstruoso. Fue un instante, creo que hice un movimiento de rechazo con la cabeza pero ella pareció no darse cuenta. Dio un rápido vistazo a la casa y dijo: Acá, no…”

A pesar del profundo rechazo que sintió Carlos, aceptó una invitación que ella le hizo a su casa:
“Entramos a la casa. Clara me presentó a los padres: el hombre que había visto en el sulky y una mujer increíblemente parecida a su hija, pero con una boca horrible. No sé cómo describirla. Los labios eran muy pálidos y brillantes, como si estuviesen permanentemente humedecidos, y todo el tiempo hacían un movimiento hacia los costados, pero con una coordinación extraña: si el superior se hallaba a la derecha, el inferior parecía moverse hacia el otro lado. No podía dejar de mirarlos porque, y esto era lo más chocante, era una boca inmensa, anormal. (…)
En un momento se levantó y volvió con una torta que puso sobre la mesa.Inmediatamente aparecieron los hermanos. No podía creer la lentitud con que esas personas comían ese bizcochuelo. Y mientras lo hacían el silencio estaba absoluto. Cada tanto, miraba a la madre de Clara que hacía los mismos movimientos que le había visto, pero de una manera más impresionante. Podía adivinar el bolo desplazándose por todos lados en su boca y comencé a sentir asco. Lo único que quería era irme. (…)
Cuando entramos al tambo, eñ olor a guano, el excremento de las vacas, me golpeó. Muchas veces había estado en el campo pero nunca ese olor me había resultado tan penetrante como ésa. Clara comenzó a contarme cómo era el trabajo que hacían sus padres. Mientras caminábamos por los bretes, veía las vacas, quietas y sumisas, que a su vez me miraban de la misma manera pacífica, inofensiva, que… (en ese instante sentí ese aliento caliente en la nuca)… Siempre me había mirado y me estaba mirando Clara cuando quise apartarme de su lado, demasiado tarde. Me había echado los brazos al cuello y me acercaba su boca, la misma horrible boca de su madre, en la que pude ver, todavía dando vueltas, la pasta en la que se había convertido el bizcochuelo. Traté de contener un grito y salí corriendo del establo. Llegué a la moto sin aliento y con el corazón palpitándome. Arranqué, y mientras me alejaba por el camino de tierra, me pregunté si también había visto, o fue una alucinación, la lengua. Esa enorme y monstruosa lengua de vaca lo que apareció cuando Clara abrió su boca para besarme.”

Esta novela en la cual se cruzan varios géneros (el misterio, el terror, el relato psicológico, el relato fantástico) nos atrapa muy rápidamente. Sergio Aguirre enlaza varias historias, creando en el lector una inquietud que va subiendo con el pasar de las páginas. La sensación de suspenso no nos abandona, pues se hace muy difícil anticipar el final muy bien logrado.

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