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Afición
a la lectura.
La
afición a la lectura es la inclinación a leer,
no por obligación o necesidad escolar, o profesional,
sino por puro gusto, por placer. Está determinada y
afirmada precisamente por ese placer o gusto, y se manifiesta
en el establecimiento del hábito
de leer.
Aliteración. Juego sonoro basado en el empleo de los mismos sonidos
o combinaciones de sonidos. Un ejemplo tradicional son
los versos "Erre con erre cigarro, / erre con erre barril,
/ rápido corren los carros / cargados de azúcar
del ferrocarril." Otro ejemplo, basado en las combinaciones
de ge, ele y ere: "Tierno glú-glú de la
ele, / ele espiral del glu-glú. / En glorígloro
aletear: / palma, clarín, ola, abril..."
Animación
a la lectura.
La
animación a la lectura es la acción encaminada
directamente a inducir, estimular y orientar el deseo
y el gusto de leer (afición a
la lectura), mediante los más diversos recursos
(estrategias de animación
a la lectura), y se dirige, de manera inmediata,
a personas concretas. Su objetivo final directo es crear
el hábito de lectura. Su
objetivo final indirecto, o superobjetivo,
es el crecimiento de las personas mediante la lectura.
Clásico.
Obra o autor que por sus altos méritos artísticos
constituye un modelo, y una cumbre de la producción
universal. También se aplica el término
a las obras y autores que representan al más
alto nivel una cultura o una época epecíficas.
Cuento.
Una de las principales formas narrativas. Se caracteriza
por su relativa brevedad, y por su concentración,
ya que se desarrolla sobre un solo tema o motivo. Debe
atrapar al lector desde el principio y fluir directa
y constantemente, sin desviarse, hacia el final. Su
esquema típico comprende tres partes: comienzo,
nudo o clímax, y desenlace.
Estrategias
de animación a la lectura.
Las
estrategias de animación a la lectura son los recursos
que cada cual encuentra o crea para llevar a cabo la
animación a la lectura en personas concretas: lecturas en voz alta, charlas,
comentarios, debates, juegos, concursos, competencias...
todo cuanto incline a leer, y a leer con gusto, es decir,
bajo el signo de la espontaneidad. Puede haber algún
interés ajeno a la lectura misma (ganar en un juego,
una competencia, un concurso), pero de cualquier modo
será una lectura voluntaria. Es fundamental que tanto
los textos implicados como las actividades estén en
relación con la edad y el desarrollo de sus destinatarios.
Y que el plato fuerte sea siempre la lectura
misma, el contacto directo con el texto. A partir de
este cualquier otra actividad deberá resultar justificada
y realizar una función complementaria y enriquecedora,
excluyendo así la arbitrariedad en las tareas y el predominio
de cualquiera de ellas sobre la lectura.
Fomento
de la lectura
El
fomento de la lectura es el conjunto de decisiones
y disposiciones originadas en un alto nivel institucional
para llevar a cabo acciones de amplio y duradero alcance
(legales, económicas, etc.) dirigidas a hacer
posible en la práctica la promoción
de la lectura.
Hábito
de leer.
El
hábito de leer es la costumbre de hacerlo, sea
en todo momento en que se presente la oportunidad, o
sólo en determinados momentos, según el modo de vida
cotidiano. En él se manifiesta comúnmente la afición
a la lectura. También puede estar determinado
por una obligación o necesidad duradera, sea escolar
o profesional. Sin embargo, hay que distinguir entre
el hábito determinado por una obligación o necesidad
de origen externo, y el que está determinado por la
afición, por el gusto o placer, que es una obligación
o necesidad de origen interno. El segundo es más fuerte
y auténtico que el primero.
Imagen
poética. Construcción
verbal que origina una representación o imagen
mental, síntesis de elementos racionales, sensoriales
y emocionales, y determina una experiencia estética.
Puede involucrar uno solo o más sentidos corporales.
Su sentido se define en el texto, como cuando Juan Ramón
Jiménez dice: "Mariposa de luz, / la belleza
se va cuando yo llego / a su rosa."
Lírica. Actitud expresiva que privilegia las experiencias íntimas
y subjetivas del individuo, sus percepciones sensoriales,
emocionales y racionales, y que hace de ellas el centro
y el objetivo de su lenguaje. Puede dominar cualquier
forma literaria, aunque es típica de la poesía
en general.
Narrativa. Conjunto de formas literarias que tipifican la
actitud de narrar, contar o referir, o sea, de exponer
un suceso o cadena de sucesos (reales o imaginarios,
objetivos o subjetivos). Aunque la actitud narrativa
puede expresarse en verso, la narrativa, como conjunto
de formas típicas de esa actitud, hoy día
se escribe siempre en prosa.
Novela. Una de las principales formas narrativas. Relativamente
larga. Se caracteriza por una extrema flexibilidad para
establecer su forma particular en cada caso. Puede desarrollar
más de un tema o motivo en distintas tramas y
subtramas. Tiene gran libertad en cuanto a ritmo de
avance (se permite rodeos y digresiones), en el manejo
del tiempo (que puede ser lineal o arbitrario) y del
espacio (que puede cambiar a conveniencia), y en el
manejo de los personajes (que pueden evolucionar).
Onomatopeya.
Palabra que trata de reproducir un sonido característico,
como el de un animal, el viento, una corriente de agua,
un golpe, un artefacto, etc.
Poesía. Forma literaria que privilegia de manera sui generis
los valores sonoros del lenguaje, en grados y modos
que varían desde los versos
métricos hasta la prosa.
Hoy día tipifica la actitud lírica,
aun cuando se valga en la superficie de otras actitudes
(narrativa, dramática,
ensayística).
Poema.
La palabra se emplea generalmente para referirse
a un texto poético específico, y se dice
"un poema" como sinónimo de "una poesía".
Puede estar lo mismo en verso
que en prosa.
Promoción
de la lectura.
La
promoción de la lectura es todo aquello que establezca
las condiciones previas indispensables para acercar
el libro a las personas (recursos humanos y materiales,
mecanismos institucionales, información básica y general,
capacitación, etc.).
Prosa. Modalidad artística del lenguaje cuyas sonoridades
se alejan de todo tipo de regularidad (métrica,
rítmica y de rima),
por lo que suena más flexible, resulta más
"natural" que su contrapartida, el verso,
y por esto se le identifica con el lenguaje común.
Lo cual es falso, porque la prosa, como arte literario,
es una construcción deliberada y no una expresión
automática.
Prosa
poética. Composición
en prosa donde la actitud expresiva dominante es la lírica.
Repetición. En la literatura, es el empleo deliberado de cierta
fórmula verbal, con lo que se busca un efecto
rítmico, humorístico, de sentido mágico,
de caracterización, etc.
Rima. Igualdad o semejanza sonora entre las terminaciones
de versos que están suficientemente próximos
para que el oído la reconozca. Dichas terminaciones
se cuentan a partir de la última sílaba
acentuada del verso. La rima es exacta o consonante cuando todos los sonidos a partir de esa sílaba
coinciden (sólido-bólido, fresas-promesas),
y es inexacta o asonante cuando sólo coinciden
las vocales (vivo-marchito, ámbito-árido).
Ritmo. Resultado de una determinada periodicidad más
o menos regular de elementos. Puede ser de origen natural
(el corazón, las olas del mar) o artificial (las
máquinas, el arte), y percibirse a través
de diversos sentidos. En la literatura está determinado
por la secuencia general de sonidos verbales y pausas,
y dentro de esta, las secuencias más específicas
de sonidos fuertes y sonidos débiles (notoria
en los versos más regulares), y de períodos
largos y períodos cortos (más notoria
en la prosa).
Verso.
Modalidad artística del lenguaje cuyas sonoridades
se establecen sobre una mayor o menor regularidad métrica
y rítmica (con o sin rima),
por lo que suena más estructurado y sujeto a
reglas que su contrapartida, la prosa.
Versos
métricos. Son
los que se atienen estrictamente a una medida o metro
determinado, o a una combinación más o
menos fija de metros. El metro les da nombre:
octosílabos (de ocho sílabas métricas),
endecasílabos (de once), etc. Presentan además
alguna combinación regular de rimas.
Versos
blancos o sueltos. Versos
métricos
sin rima.
Versos
libres. Son los que observan
una marcada flexibilidad métrica, es decir no
se atienen estrictamente a un patrón métrico
o combinación de metros determinados. No obstante
hay en ellos un cierto ritmo y sonoridad general que
los diferencia de la prosa. Carecen por completo de
rima, o la usan irregularmente.
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