Primero
fue la poesía
Aramis
Quintero
escritor
Cuando
se habla de la lectura infantil y juvenil, y de la literatura
para esas edades, la mayor parte de las veces se piensa,
como bien sabemos, en la narrativa. Las historias. Ciertamente,
la pasión de contar y escuchar historias es poderosa
y ancestral. Pero suele olvidarse que mucho antes de
que el hombre pudiera y necesitara hilvanar una historia,
ya emitía, presumiblemente, sonidos cuyos ritmos y modulaciones,
regidos por la emotividad, las sensaciones, los instintos,
estaban ya en camino de lo que iban a ser las lenguas
diversas, pero afines, de la plegaria, el canto, el
conjuro, la poesía. Antes que las historias, la poesía.
Pero no es un asunto cronológico. Es cuestión de esencias
y raíces del espíritu. Antes que la razón que urde tramas,
están las emociones, sensaciones e instintos que tejen
los sonidos e imágenes de esa expresión raigal que es
la lírica. Y hoy por hoy, la atrofia de la lírica, de
la poesía en nuestra vida, podría ser un modo de explicar,
como causa y efecto, algunas de las peores características
del mundo en que vivimos.
23
de septiembre del 2004
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